A ROBERTO CLEMENTE IN MEMORIAN
AL CUMPLIRSE 34 AÑOS DE SU DESAPARICIÓN FÍSICA.

Por José Cheo Cruz

Para todos los amantes del béisbol y seguidores de la humanidad en general la legendaria figura de Roberto Clemente Walkers está constantemente en los corazones y en la mente de todos. Para nosotros en Los Gigantes de Carolina doble A es un gran compromiso y una devoción que jamás podemos olvidar.

Hoy al cumplirse su 34 aniversario quisiéramos dedicarle algunas cuartilla a quien alrededor del mundo se le reconoce como uno de los mas grandes seres humanos a emular por sus acciones de ofrendar su vida en post de ayudar al desvalido, como lo hizo nuestro señor Jesucristo en el gólgota, para librarnos del pecado y la muerte, precisamente en esta época del año, por ello Roberto es nuestra estrella que alumbra nuestro camino en el andar deportivo Carolinense.

Al llegar este 31 de diciembre de 2006 rendimos homenaje a quien no hay forma de agradecer lo que aunque muerto todavía sigue haciendo por todo Puerto Rico y en Carolina aun más, todos los equipos deportivos le rendimos tributo cada día de nuestra existencia deportiva, incluso las nenas del Voleibol superior, voleibol masculino, el baloncesto superior y claro sus portaestandartes por representar el deporte que él practicó con sus Piratas del Pistburts, como el mejor del mundo Los Gigantes de Carolina en la pelota profesional y aficionada doble A que representamos, todo los días nos da el aliento y el impulso para seguir buscando la excelencia competitiva, incluso jugamos en su casa.

Tenía dos corazones. Un corazón de león en el terreno de juego y el otro de oro como ser humano. Honrarlo es un privilegio que llena de orgullo. El orgullo de recordar a uno de los mejores peloteros de todos los tiempos y de Carolina, como hemos acuñado una de las razones de que Carolina es Carolina y lo demás es Monte y culebra, por ello reconocemos también que José E. Aponte de La Torre es el más fiel seguidor de las luchas de Roberto Clemente en Carolina por los niños de su ciudad natal, este como alcalde de la ciudad con su accionar lo honra día a día sin mirar colores y si las necesidades de los desvalidos y necesitado.
Hoy se cumple el aniversario 34 de la muerte del ídolo de Carolina, y de todo Puerto Rico Roberto Clemente Walkers.
Nació el 18 de agosto de 1934 en el barrio San Antón de Carolina Puerto Rico. Clemente demuestra desde muy joven sus excelentes credenciales como atleta y como ser humano, hoy en el cielo es un cuarto bate sin igual e imparte sus conocimientos en el cielo a los niños llevados por Dios a destiempo a su reino celestial.
A la edad de 14 años lo descubre el buscador de talento Roberto Marín y lo firma en 1952 para el profesionalismo con el equipo de los Cangrejeros de Santurce, en la Liga Invernal profesional de Puerto Rico, antes había jugado béisbol doble A con los Mulos de Juncos, porque en Carolina, antes de que llegáramos a este pueblo no se le daba prioridad a los nacidos en Carolina para jugar doble A, eso gracias a Dios es hoy materia del pasado, porque para los Gigantes Doble A los Carolinenses son y siempre serán, primeros .
Su debut en la pelota de Grandes Ligas ocurre en 1955 con el uniforme de los Piratas de Pittsburgh, en la Liga Nacional. Se mantiene con este elenco hasta el final de su brillante carrera un día como hoy donde el señor Jesucristo aparentemente necesitaba de sus ejecutorias para jugar el mejor béisbol del universo en el Cielo.
Los Piratas ganan la Serie Mundial de 1960 frente a los campeones de la Liga Americana, los poderosos Yankees de Nueva York. Clemente termina con promedio de .310 y con su brillante juego ayuda al triunfo de su equipo.
Logra su primer título de bateo en 1961 al batear para un average de .351. Ese mismo año alcanza el premio Guantes de Oro, el primero de sus 12 galardones defensivos.
Para nosotros y para los expertos del béisbol, Clemente ha sido uno de los mejores jardineros en la historia del béisbol y para su pueblo el mas grande ciudadano que ha nacido en este terruño llamado Carolina Tierra de Gigantes.
Gana otras tres coronas de bateo en 1964, 1965 y 1967.
En la temporada de 1966 se convierte en el primer pelotero nacido en Carolina y en Puerto Rico en capturar la distinción de Jugador Mas Valioso.
Los Piratas regresan a la Serie Mundial en 1971 y vencen a los Orioles de Baltimore en siete desafíos. Clemente finaliza con promedio de .414 al sonar 12 imparables en 29 turnos al bate; incluyendo dos jonrones, siendo elegido el Jugador Más Valioso del Clásico de Octubre.
El 30 de septiembre de 1972, el estelar pelotero cierra la campaña pegando el imparable 3,000 de su carrera en Pittsburgh, un doblete frente al lanzador John Matlack, de los Mets de Nueva York, se recuerdan al gran Rafael “Felo” Ramírez otro inmortal del béisbol, narrar con toda la emoción con todos sus pulmones: ¡Lo logró!, ¡lo logró! … como él lo quería ¡limpiamente!, esa narración me hizo practicar las narraciones de juegos todavía hoy, lo que constituye un privilegio ser parte del pueblo de Carolina en la Doble A en nombre de el gran Momén como le llamaban sus amigos íntimos como nuestro querido amigo Carolinense mil por mil Héctor López de López Sports Shop, quien acompañaba a Roberto en sus compromisos en Puerto Rico y siempre andaban juntos para todos lados, hasta el día de su trágica desaparición, un día como hoy.
Participa en 18 temporadas de Grandes Ligas y termina con promedio de .317. En 2,433 juegos y 9,454 turnos al bate, pega 240 jonrones, remolca 1,305 carreras y anota 1,416. Conecta por encima de la marca de los .300 en 13 temporadas, ocho de ellas de forma consecutiva.
Fue seleccionado al Salón de la Fama en el año 1973, en una elección especial, el más filántropo jugador que ha existido en la historia de todos los deportes quien ofrendara su vida por redimir a sus semejantes Nicaragüenses azotados en ese momento por un terremoto.
Clemente participó en la VII Serie del Caribe celebrada en Caracas, Venezuela, entre el 10 y 15 de febrero de 1955 en el Estadio Universitario.
El Santurce conquistó el gallardete con récord de cinco victorias y una derrota bajo la dirección del piloto estadounidense Herman Franks.
Junto a Clemente, actuaron con este equipo otros dos grandes del béisbol, los legendarios Willie Mays y el boricua Luís Rodríguez Olmo.
Su calidad humana y su decoro intachable lo convirtieron en un luchador frente a la injusticia que aún prevalecía hacia los peloteros latinos en las Mayores, nunca permitió que se discriminara a sus compatriotas latinos y negros.
Por sus habilidades y por su dignidad personal, supo ganarse el respeto y el cariño de los aficionados, dirigentes y compañeros de equipo.
El interés genuino que sentía hacia los menos afortunados lo impulsó a iniciar una campaña de ayuda para las víctimas del terremoto ocurrido en Managua, Nicaragua, eso es lo que se llama un luchador del bien común, cojan ejemplo los políticos de hoy día, hilvano mis pensamientos para escribir estas notas desde Naranjito, Bo. Anone en las alturas de una montaña preciosa, desde donde se ve toda el área Metropolitana, encendida con luces que apagaban y prendían, en un gran espectáculo de pirotecnia como las olas del mar suben y bajan y me trajo a la memoria que si el 31 de diciembre de 1972 hubiese estado parado en la plataforma de madera que tiene esta residencia elegantísima de un gran deportista como Iván Rosa y Neldi Negrón su amada esposa, de seguro que hubiera visto el ultimo paso por la vida de Roberto Clemente como los cohetes que estoy viendo en estos momentos, claro que este ha sido un rayo de luz y esperanza para los que todavía no hemos visitado a Celestium, en la preciosa casa de Iván Rosa y Neldi junto a su hijo Iváncito e hijas, familiares cercanos cosa muy privilegiada para mi y mi esposa, que seamos parte de ese núcleo de amigos íntimos y familia de Iván y Neldi, todos nos saludamos y mi mente corría hacia la familia Clemente, Piti Clemente, que lleva el nombre de Roberto también y es coach de Los Gigantes Doble A no estaba con nosotros en este momento, él es el sobrino de Roberto Clemente, tratamos de llamarlo para felicitarlo a él y a su familia, pero las redes estaban congestionada, les aseguro que toda mi mente estaba puesta en la noche del calvario de este gran ser humano que nunca morirá para los Carolinenses ni para Puerto Rico, murió ayudando a su prójimo mejor que a él mismo, dio la milla extra, de seguro que está morando con el señor en el cielo, porque como nos ha legado el Señor Jesús, por sus frutos lo conoceréis.
El 31 de diciembre de 1972, en víspera del Año Nuevo, sube a un DC7 en el Aeropuerto Internacional Luís Muñoz Marín en San Juan, Puerto Rico, para viajar a Managua con las provisiones para los damnificados. El avión cae al mar, muriendo trágicamente, cuando pienso en este articulo estoy mirando claramente toda el área de piñones donde calló ese DC7 la fatídica noche que Dios se lo llevó a su morada.
El béisbol se cubrió de luto con la muerte de uno de sus mejores exponentes y la humanidad ha perdido un portaestandarte de las leyes y designios de nuestro gran Dios, nosotros tenemos que imitarlo ayudando a nuestra juventud y obtener un campeonato a su nombre para Carolina este año 2007, esa es mi resolución de fin de año.
Clemente lo hacía todo bien en el terreno de juego. Bateaba, fildeaba, corría, inteligente y con uno de los brazos más poderosos y certeros en cualquier etapa del béisbol.
Su nombre es eterno. Su inmortalidad es el fruto de la obra hermosa que escribió. Una obra que está grabada con letras de oro en la historia del deporte de las bolas y los strikes, y representa un ejemplo a seguir para las presentes y futuras generaciones.
En el equipo Los Gigantes de Carolina Doble A seguimos rindiéndole tributo a ese nuestro héroe y a su nombre saldremos a conquistar el campeonato en febrero 22 del 2007, para que se de lo que buscamos junto a nuestro decimotercer pelotero el Hon. José E. Aponte de La Torre, el alcalde de alcaldes, el alcalde de Carolina, ¡que así nos ayude Dios!.
FELIZ AÑO NUEVO 2008,

PARA TODOS INCLUSO PARA NUESTROS DEGRADADORES COMPETIDORES EN LA DOBLE A